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Nueva ola de protestas

Camioneros, profesores, campesinos y personal de salud tomaron las calles ayer en Paraguay para reclamar medidas de apoyo para cada uno de esos sectores, en una oleada de manifestaciones que no se veía desde marzo pasado, cuando una oleada de movilizaciones puso a prueba el gobierno de Mario Abdo Benítez. En el caso de los camioneros, la huelga se extiende desde el pasado 28 de julio, y en diferentes puntos del país se registran cortes de ruta desde hace ya varios días. El sindicato reclama la aprobación de una ley que regule los costos operativos del sector. La distribución de los productos en el país está virtualmente suspendida, y algunas industrias, como la lechera, ya advirtió que deberá comenzar a destruir parte de la producción si no se encuentra una solución al conflicto.

Miles de campesinos llegaron ayer a la capital, Asunción, para reclamar al gobierno el cumplimiento de las promesas realizadas tras las grandes manifestaciones de 2019. El ejecutivo se había comprometido a invertir un total de 25 millones de dólares para mejorar la producción agrícola de los productores familiares, pero sólo una pequeña parte de los fondos fue liberada hasta ahora. También los docentes cruzaron los brazos ayer, manteniendo las escuelas cerradas para 1,3 millones de alumnos en todo el país. Gracias a la medida de fuerza lograron que el senado excluyera al sector educativo del congelamiento presupuestario sancionado para reducir el déficit, abriendo así las puertas a una nueva negociación salarial. El Sindicato Nacional de Médicos a su vez protestó contra la decisión del presidente de postergar el aumento de presupuesto de la salud que debía servir para agar las horas extra realizadas por el personal sanitario durante la pandemia.

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Federico Larsen