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El virólogo Naime: Brasil en la peor fase

Continúan registrándose cifras impresionantes de casos en Latinoamérica, que desde el pasado domingo le ha arrancado el premio a Norteamérica como la región más afectada del mundo. Brasil sigue siendo el país con el mayor número de casos, se han contabilizado, desde la aparición de la enfermedad, alrededor de dos millones y medio (2.483.191 según la Johns Hopkins University) mientras que el número de víctimas ha alcanzado la cifra de 88.539. El último boletín transmitido por las autoridades de Brasilia, cuando en Italia era aún de noche, habla de 921 nuevos decesos en las últimas 24 horas y 40.816 casos positivos al SARS-CoV-2.

Son datos que, desde hace tiempo, se mantienen constantes a niveles altísimos y parece que lamentablemente no disminuirán en el corto plazo. “Con restaurantes, bares, gimnasios y centros comerciales abiertos, el coronavirus ha encontrado un terreno fértil para propagarse en todo el país, donde la semana pasada se registró el mayor número de casos semanales desde el comienzo de la pandemia: 319.653 contagios, con un aumento del 36% con respecto a los 235.010 de la semana anterior”, denuncia hoy el Jornal Do Brasil. Se registró además el número más alto de muertes en una semana epidemiológica desde el inicio de la pandemia, 7.677, una tasa promedio de 1.096 al día a lo largo de seis semanas consecutivas con un promedio de 1.000 muertes diarias.

“Las previsiones sobre el comportamiento de la curva pico no han sido confirmadas y lamentablemente Brasil está viviendo la peor fase de la pandemia y paradójicamente las políticas públicas y el comportamiento de la población van en dirección opuesta , como si no se estuviese viviendo una tragedia cotidiana”, ha declarado Alexandre Naime, jefe del Departamento de Infectología de la Facultad de Medicina de la Universidade Estadual Paulista (Unesp). “Viviremos en esta condición, con un promedio entre 1.000 o 1.100 muertes por muchas semanas, quizás por muchos meses, lo que conllevará lamentablemente a un total muy trágico de decesos, probablemente mucho más allá de los 100 mil muertes” agregó.

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