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Esa relación entre La Habana y el Vaticano que ha durado 85 años

Jorge Quesada Concepción, embajador de Cuba ante la Santa Sede, en una intervención publicada hoy por el Osservatore Romano, rastrea los 85 años de la Nunciatura Apostólica en La Habana, que desde 1953 tiene su sede en el distrito de Miramar y es "el símbolo de los 85 años de relaciones diplomáticas nunca rotas entre Cuba y la Santa Sede. Apenas el 7 de junio de 1935, con el decreto ley n. 208, el entonces presidente interino de la República de Cuba, Carlos Mendieta, decidió establecer una legación del país caribeño ante la Santa Sede, acreditando a un enviado extraordinario y ministro plenipotenciario ". El embajador vuelve sobre las principales etapas de las relaciones entre el Vaticano y Cuba, y finalmente se detiene en el pontificado de Bergoglio: "La decisión del Papa Francisco de reunirse en La Habana, en febrero de 2016, con Kirill, el Patriarca de Moscú y el conjunto Rusia, una reunión en la que firmaron una declaración conjunta histórica, tuvo una gran importancia para Cuba, por el respeto mostrado por el Sumo Pontífice hacia una isla que él predijo que se convertiría en la "capital de la unidad", escribió el embajador Jorge Quesada Concepción. “En esa ocasión, el Papa se reunió nuevamente con el entonces presidente cubano Raúl Castro, y esa reunión se convirtió en un nuevo ejemplo de continuidad en las relaciones bilaterales. Las relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y Cuba han pasado la prueba del tiempo y todos los obstáculos que han obstaculizado su desarrollo. A lo largo de los 85 años que han tenido lugar, se han desarrollado relaciones que, aunque no están libres de circunstancias imprevistas, se caracterizan actualmente por el respeto y el reconocimiento mutuos, y por la disposición de ambas partes a continuar desarrollándose”.

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