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Masacre de jesuitas, ex viceministro permanece en prisión

"Hay pruebas razonables de peligro criminal y existe el riesgo de evasión". Con esta motivación los jueces rechazaron la solicitud de liberación de Inocente Orlando Montano, acusado de participar en la masacre de los jesuitas españoles de la Universidad Central José Simeón Cañas, que tuvo lugar en 1989.

La masacre, que tuvo una gran resonancia internacional, es parte de una larga serie de crímenes atribuidos al ejército salvadoreño durante una guerra civil que empezó en 1979 y duró hasta 1992, con más de 10 mil civiles salvadoreños asesinados (principalmente campesinos) y más de 70.000 personas secuestradas y torturadas durante el conflicto. La masacre de la UCA, que tuvo lugar el 16 de noviembre de 1989, costó la vida de los padres jesuitas Ignacio Ellacuría (rector de la Universidad, teólogo de la liberación), Ignacio Martín-Baró, Segundo Montes, Amando López, Joaquín López y López y Juan Ramón Moreno, a su cocinera, Julia Elba Ramos, y a su hija Celina Maricet Ramos.

Como autores los materiales de la masacre se identificaron un coronel, dos tenientes, un segundo teniente y cinco soldados: entre ellos estaba Inocente Montano, quien luego sería nombrado viceministro de Defensa. Extraditado en 2017 de Estados Unidos y hasta aquel año impune gracias a las amnistías y a los falsos procesos, ahora debe hacer las cuentas con la justicia de El Salvador. La Fiscalía pide que se imponga una pena de prisión de 150 años y que se le quiten los honores militares.

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